Ya lo sé, llevo retrasado unos días con el blog, pero se nota que las cabronias que leen esto no tienen que arreglar un cuarto de baño, currar rodeado de jipies asquerosos de ferias medievales y cumplir como un hombre en otras partes del hogar... pandilla de cabrones!
Bueno, vamos muy retrasado y se me acumulan las anécdotas, el suelo es lo que más sorpresas me ha brindado, no solo me ayudo a ponerlo el mismísimo mariquita del séptimo arte, si no que he descubierto que cuando cago lo hago en lo alto de la tumba de Balin, último rey enano en minas Moria (a los que no sois frikies del señor de los anillos... que os jodan, el blog es mio y cuento lo que me sale de los huevos). Paso a explicarme.
Como habéis de suponer, antes de poner el suelo era necesario despejar el baño de trastos, así que quité el lavabo y el váter. Debajo de este último había un enorme agujero que parecía no tener fondo, aunque parecían oírse tambores lejanos... Mi fiel ayudante Pepill... este... llamemosle Jorge Javier... por lo del anonimato y tal, me comentó que podría ser buena idea rociar el interior del vórtice con spray mata bichos... por lo que pudiera haber allí dentro. En aquel momento lo vi hasta buena idea e hice caso del sabio consejo, cogí el spray y me dispuse a darle manteca al agujero como si no existiese un mañana... la buena idea se convirtió en el ataque de las criaturas del averno... ME CAGO EN DIOS!! de allí empezaron a salir todos los bichos del planeta, habréis notado que hace tiempo que no veis una cucaracha... normal, estaban todas en mi agujero (menos unas cuantas que se lo pasan de puta madre dándole por culo al Victor impiendole cagar por las noches, dicen que es el mejor humano que han tenido "ponga un Victor en su vida" es el slogan que llevan a todas partes). Después de las cucarachas salieron cuatro tortugas gigantes tosiendo y soltando improperios, curioso que cada una llevaba un lacito de un color... Muy de cerca de las tortugas salio un hombre bigotudo vestido de rojo, iba como enfadado diciendo cosas en italiano, creo que me dijo que se llamaba Mario o algo así, detrás de este salieron unas huestes orcas, con bolsas de la compra, entre gritos y palabrotas escuché que ya que habían salido iban a buscar a los niños del campamento, un misterio de palabras... tras los orcos vi que salían unos diminutos personajes, muy monos, uno así más mayor que llevaba a una pareja mas pequeñita con gorra roja él y dos coletillas ella y por último un pre adolescente con gafas de aviador... me recordaban algo, pero no se a quien, por cierto los niños iban muertos, por el rollo del insecticida y eso. Después de esta comitiva ya empezaron a salir rinocerontes rosas y unicornios arcoiris.... lo siguiente que recuerdo es a Jorge Javier arrastrándome a la calle y dándome de ostias... niños y niñas, el insecticida hay que usarlo con calma...
Repuesto del sofoco, Jorge Javier y yo volvimos entre brumas al cuarto de baño y comprobamos, a mi pesar, que si que se veía el fondo del boquete. Una de las imágenes más hermosas que he podido apreciar, un bonito baño de caquitas y cucarachas muertas (bueno, alguna había haciéndose unos largos a espalda o disfrutando de un cocktail en una colchoneta diminuta). rápidamente tapamos la entrada al infierno, lo que nos hizo descubrir que existían otras entradas al más allá. Después de varias horas de rituales y sacrificios de vírgenes (que dificil es encontrar una virgen hoy en día... las mayor tendría 12 años...) parece que ya no pueden entrar en mi casa esas horribles criaturas, aunque después de tanto roce... como que las echo un poco de menos...

Jajajajajajajajajajajaja, tremendérrimo! xD
ResponderEliminarME ENCANTA PEDAZO DE FRIKY!! Jajajajajajaja